EL PROMETEDOR PASADO Y EL DEPLORABLE PRESENTE DE LA IZQUIERDA MEXICANA

Desde que tengo uso de razón social, que fue desde muy joven, no sólo estudié y analicé las ideas filosóficas, políticas y sociales  de   Karl Marx y de Vladímir Ilich Lenin , sino que he comulgado con ellas y he sido activista de Izquierda en todos los campos y momentos en los que he considerado que la lucha ha sido por la justicia y los derechos como seres humanos. Sin embargo, más de una vez, en mis más de 50 años en los que he estado inmersa en mis convicciones, me he sentido francamente decepcionada por la forma en que los partidos políticos y los gobiernos que se “autodenominan” de Izquierda, ejercen su poder político y social sobre sus propios pueblos. La falta total de coherencia entre lo que dicen ser y pensar y lo que hacen, desiluciona hasta el más fiel de sus seguidores. Esto no quiere decir que no esté absolutamente convencida que la Socialdemocracia, coherente, fiel a sus principios y con el sentido humano que sustenta, es la mejor forma de gobierno que pueden tener los pueblos. Ser de Izquierda no es aliarse con la pobreza para apedrear a los ricos sino luchar contra esa pobreza, dignamente, crear, con el capital, fuentes de trabajo en vez de malgastarlo en lujos banales, optimizar la educación y ponerla al alcance del pueblo como también la cultura y la tecnología. No es encerrarse en un patrioterismo absurdo sino negociar con el resto del mundo pero en beneficio de su propio pueblo. Es reconocer que quien más trabaja honradamente, más derecho tiene a poseer los bienes para vivir bien y crecer proporcionalmente a su lucha,  sin olvidar su entorno. Pero en fin, hagamos un poco de historia relacionada con el origen de la Izquierda como tal, y veamos qué ha pasado y qué está pasando con la Izquierda mexicana:

Al triunfo de la Revolución Francesa,  los jacobinos fueron los  más radicales con la monarquía recién derrocada y siempre se pusieron del lado izquierdo dentro del Parlamento francés; éste fue  el origen de Izquierda, que desde entonces se le reconoce como:el grupo político que defiende los intereses populares o del pueblo. Con la aparición del marxismo y de las organizaciones políticas obreras, la Izquierda se definió como aquel grupo político que representa los intereses inmediatos e históricos de la clase obrera o de los trabajadores. 
Con el nacimiento de los partidos socialistas en Europa, a mediados del siglo XIX,  y con el nacimiento de la Primera Internacional de Trabajadores fundada por Marx, la definición de Izquierda fue haciéndose más concreta y,  ya no bastaba con defender los intereses inmediatos de los trabajadores, sino que  había que luchar por el socialismo.

 Vladímir Ilich Lenin

  Karl Marx

Cuando triunfó la Comuna de París, que dicho sea de paso,   fue derrotada en relativamente poco tiempo,  y  hasta el triunfo de los bolcheviques y la Revolución Rusa, que por primera vez en la historia armó el gobierno de los obreros y los campesinos y, esto originó  la formación del primer Estado obrero en la historia de la humanidad, el calificativo político de Izquierda fue asignado primero a los partidos Socialdemócratas y después a los partidos Comunistas. 
Cuando Stalin derrotó a la clase obrera rusa y se apoderó del aparato soviético, León Trotsky fundó, dentro del partido bolchevique,  la oposición de izquierda para luchar en contra de la burocratización y del  régimen autoritario y criminal stalinista. 
Desde ese entonces y hasta el momento, la Izquierda se identificó con los intereses de los trabajadores y, en teoría,  en las verdaderas organizaciones políticas y sindicales de Izquierda no ha habido acceso a ningún sector burgués o patronal.

A principios de 1919 aparece en México el Partido Comunista Mexicano (PCM), y con ello una corriente de opinión, que planteaba, con un discurso claramente progresista,  las concepciones ideológicas del marxismo–leninismo, bajo la denominación de Izquierda. Esta corriente ideológica se abrió camino con hoz y martillo bajo un manto rojo y negro que cubría diversos movimientos populares, campesinos y de obreros. Sus militantes, en un principio, actuaban de manera clandestina y después actuaban abiertamente contra las fuerzasdel Estado y la derecha política que buscaba un sistema político socialista. Desde esa perspectiva, el proletariado era una fuerza motriz para el cambio social.  De acuerdo a sus diversas tendencias la Izquierda podía llegar al poder político pues iba en condiciones de tipo civil, obrero, campesino y  popular. A partir de 1980, el gobierno mexicano, frente al auge de los grupos guerrilleros, reforma el régimen electoral con la Ley de Organizaciones Políticas y Procesos Electorales (LOPPE), y la izquierda  “ ya legal”, cambia protestas por votos. Ocho años después se desintegra la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS), y en los años 90  se da la caída del muro de Berlín;  con esto,  la Izquierda mexicana se desdibuja, pierde sus banderas y poco a poco se disuelve para posicionarse en una Izquierda formal que hoy día cambió los colores púrpura por los amarillos.

En la historia política de México sólo la izquierda tuvo objetivos socialistas. Izquierda y socialismo fueron conceptosutilizados para indicar que el objetivo político era el cambio comunista en México, colocando los ideales de los trabajadores y del campesinado pobre,  por encima de los intereses políticos y económicos de la clase empresarial. Al respecto no hubo equivocación alguna entre las organizaciones sociales y políticas, cuyos dirigentes y sus agremiados asumieron la lucha por el socialismo como objetivo de su acción política. El error fundamental que tuvieron los socialistas mexicanos, que desembocó en una conducta política que los llevó al fracaso político como opción socialista y su transformación en opción cardenista, fue la caracterización que hicieron del Estado de la Revolución Mexicana. La falsa caracterización de este movimiento armado como revolución, a partir de una sobre dosis de ideología del papel de las masas y su influencia en la creación de un Estado revolucionario.

Después de la alianza entre el cardenismo de 1934–1940 y la permanente división interna de los comunistas mexicanos, el movimiento estudiantil y popular de 1968 abrió espacios políticos que permitieron el surgimiento de una segunda oleada de tipo cardenista conocida bajo el concepto de nacionalismo revolucionario bajo el mando político del líder electricista Miguel Galván (galvanismo), quien aglutinó amplios contingentes populares con la intención de aliarse con los sectores progresistas o cardenistas del PRI y del Estado. El nacionalismo revolucionario fue el movimiento político más relevante de la primera década de los años 70; si embargo, fue destruido por los gobiernos de Luis Echeverría (1970–1976) y de José López Portillo (1976–1982), aniquilando a las corrientes opositoras que militaban en el sindicalismo universitario que era el sector gremial que apoyó a los electricistas que comandaban el nacionalismo revolucionario. La derrota del nacionalismo revolucionario de la primera mitad de los años 70 dio origen a un frenesí aglutinador de los partidos socialistas por fusionarse y participar en las elecciones con mayores posibilidades de ascender en la preferencia de los electores mexicanos. Se fueron abandonando, no reformando, los principios socialistas que abrían el paso franco hacia la desaparición del socialismo como objetivo de lucha. El producto político más acabado, en cuanto a fusión política de los socialistas mexicanos, fue la creación, en1987, del Partido Mexicano Socialista (PMS),  anterior PSUM, para participar en las elecciones federales de 1988 con un candidato propio y con posibilidades de profundizar la influencia electoral de los socialista mexicanos.  Para principios de 1988,  Heberto Castillo Martínez  fue postulado candidato a la presidencia de México por el PMS.

Heberto Castillo Martínez

Bien vale la pena hablar, aunque sea un poco, sobre este mexicano ilustre que fue Heberto Castillo Martínez:  ingeniero, científico, político mexicano, ideólogo, líder social y forjador de instituciones.

Este insigne mexicano apoyó las luchas ferrocarrileras (1959-1960), la de los maestros normalistas (1958), la de los médicos (1965), y por su participación en el movimiento estudiantil de 1968, en el periodo de gobierno de Gustavo Díaz Ordaz después de resistir oculto por más de 6 meses, fue encarcelado en Lecumberri donde permaneció dos años; quedó en libertad en mayo de 1971. Dedicó su vida a la introducción  de la Izquierda en México. A su salida de la cárcel, promovió la constitución de un partido político comunista, que culminó en la creación del Partido Mexicano de los Trabajadores en 1974, partido  que luchó hasta obtener su registro legal con el cual participó en las elecciones federales de 1985 en las cuales, Heberto Castillo Martínez  fue electo Diputado Federal a la LIII Legislatura. Propuso además la fusión de varios partidos de izquierda para formar el Partido Mexicano Socialista (1987). Fue candidato a la Presidencia de México por el PMS en 1988, en cuyo proceso declinó en favor de Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano.

Heberto Castillo Martínez estudió ingeniería civil en la Escuela Nacional de Ingenieros de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM). Fue además profesor en la UNAM,  y en el Instituto Politécnico Nacional (IPN) periodo durante el cual  escribió tres libros para docencia. Inventó un sistema de construcción que denominó Tridilosa. Este sistema reemplaza trabes y losas de concreto reforzado de los sistemas convencionales, lo que produce ahorros considerables en concreto y acero. La Tridilosa fue utilizada en más de 200 puentes en México, en el World Trade Center de la Ciudad de México, la TorreChapultepec, el Centro Médico Siglo XXI, Plaza Cuauhtémoc, Plaza Tabasco 2000, Asociacion Nacional de Charros, Hotel Morelia Misión y en el edificio Biosfera 2 (ArizonaEE. UU.) Se dedicó a la docencia por más de veinte años, impartiendo la materia de Análisis y diseño de estructuras en la Universidad Nacional Autónoma de México y en el Instituto Politécnico Nacional.

Después de las elecciones de 1988 en el que el PMS participó en el Frente Democrático Nacional al lado de Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano formaron, con el registro de éste,  el Partido de la Revolución Democrática (PRD), en 1989. En 1996 fue candidato a la Presidencia Nacional del PRD en la que no obtuvo el triunfo pues en esta elección resultó electo Andrés Manuel López Obrador. Este partido lo postuló para el Senado representando a Veracruz en 1994 pero no terminó su periodo ya que murió el 5 de abril de 1997. Sus restos fueron trasladados a la Rotonda de las Personas Ilustres el 5 de abril de 2004. 

Estoy absolutamente segura de que si Heberto Castillo Martínez hubiera ganado la Presidencia Nacional del PRD en aquel entonces en vez de Manuel López Obrador, otro gallo le cantaría a la Izquierda mexicana actual. 

Pero, para desgracia de la Izquierda mexicana el surgimiento del nuevo cardenismo, como un fenómeno electoral, a partir de la movilización y el resurgimiento de las clases populares y medias en al escena electoral con posibilidades de llegar a la Presidencia de la República, a la que se sumaba una tradición política de los socialistas mexicanos favorables al viejo cardenismo, hizo del nuevo cardenismo su receptáculo político lógico.

Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano “líder moral” del PRD

Además, los líderes socialistas de todo tipo asumieron dos conductas políticas concretas: la mayoría, la masa de dirigentes, se sumó al proyecto cardenista de 1989 para crear el Partido de la Revolución Democrática (PRD) en el cual se le dio el tiro de gracia a la ideología socialista que había sido matizada ya en el Partido Mexicano Socialista (PMS). Otro sector de socialistas mexicanos, minoritario, abandonó la lucha política o quedó reducido a pequeñas organizaciones dispersas que desaparecieron del escenario político nacional. La muerte del socialismo en México trajo consigo la muerte del socialismo como opción política para los mexicanos y con esta muerte política llegó el funeral de la izquierda política en México. El sueño de tener un socialismo mexicano llegó a su fin con la creación del PRD.

Descripción coloquial de la actual “Izquierda” mexicana y sus líderes,  por mi amigo El Libre Pensador:

En la Ciudad de México   el escenario es de multitudes , pero no de protestas por la carestía de la vida, el desempleo ni por la falta de oportunidades educativas para los jóvenes, es de miles de acarreados de las colonias proletarias y barrios con más carencias de la capital que fueron llevados a la plaza del Monumento a la Revolución llamados por sus líderes a desafiar al jefe de gobierno que es de su mismo partido.

Al viejo estilo de los priistas pero más cercanos a las prácticas estalinistas, una supuesta izquierda, con el control e infame de las necesidades de los pobres, llenan esa plaza del Monumento donde el dictador Porfirio Díaz había proyectado levantar su palacio legislativo.

Hoy son otro tipo de dictaduras, las que lucran con el hambre y las necesidades del pueblo. Con sus miles de huestes clientelares las arcaicas tribus del Partido de la Revolución Democrática llevan a su multitud con dos propósitos: exhibir su fuerza y capacidad de acarreo, por un lado, y por otro,  intimidar las aspiraciones presidenciales del jefe de Gobierno Marcelo Ebrard y de paso decirle al PRI que ahora son ellos los que controlan a los pobres y más pobres de la capital del país a través de las mismas prácticas clientelares que el partidazo,  usó con personajes como Jesús Salazar Toledano hasta que Ernesto Zedillo decidió abrirle las puertas de la jefatura de gobierno de la capital al ingeniero Cuauhtémoc Cárdenas.

Marcelo Ebrard actual gobernador del Distrito Federal

Sin Zedillo, esa fuerza política que tuvo su origen en las entrañas del PRI con la llamada corriente democrática en 1987, jamás se habría apoderado del gobierno de la capital. Zedillo dejó caer al PRI en el Distrito Federal.

Si Salinas le entregaba al PAN el poder en Baja California y Guanajuato para abrir la alternancia que deseaban los Estados Unidos, Zedillo para simular ser demócrata, le dejó al PRD abrirse paso en el DF derrotando a Jesús Silva Herzog en 1997.

No fue una historia de la democracia, simple y llanamente cuando el PRI pierde es porque abandona la plaza.

Para distinguirse de Salinas, Zedillo, a instancias de Carlos Salomón y del difunto Heberto Castillo, después de ganar la elección presidencial en agosto de 1994 con el apoyo de su aborrecido tutor político que fue el innombrable, se reunió con quienes en esa época representaban la llamada izquierda mexicana, Jesús Ortega y Graco Ramírez, entre ellos, que venían del frustrado Partido Socialista de los Trabajadores.

Zedillo les dio el poder de la capital al PRD y destronaron al PRI.  Zedillo desfundó a su partido y propició la persecución de Oscar Espinoza Villarreal. La Jornada, un periódico que se encuentra a la mitad de disputa de las dos corrientes en pugna (de los Bejarano-Padierna y de los Chuchos) por el control de la candidatura presidencial de ese partido fundado por Cuauhtémoc Cárdenas en 1989, optó en su edición del domingo 7 de agosto, por colocar en su primera plana la gráfica de multitud de indignados en Tel Aviv en lugar de la fotografía con la numerosa concentración del Monumento a la Revolución, prefirió casi ocultarla en interiores, mandarla en una posición similar a la página de espectáculos.

Esa colocación de una fotografía de Tel Aviv y la otra del Monumento a la Revolución, nos da idea de la sangrienta y viscosa pugna que enfrenta a Marcelo Ebrard y Andrés López Obrador, los dos expriistas que se disputan la candidatura presidencial del partido que fue de la familia Cárdenas, con golpes de fuerza clientelar. López Obrador le manda mensajes a Ebrard con los miembros de la Asamblea de Barrios y le bloquea las oficinas de la Dirección de Finanzas. El Peje (López Obrador), no habla mucho, deja actuar a sus mastines.

Manuel López Obrador (el Peje)

Una anécdota dolorosa…

La señora Gloria, tiene 27 años, es madre soltera, junto con dos pequeños hijos, en un jardín del sur de la ciudad de México sobre la calzada de Tlalpan, esperaba la tarde del domingo que de un viejo camión, con las llantas lisas y oxidado de su vestidura, un cocinero gordinflón, con un sucio mandil y sus manos y uñas sucias de grasa, les diera un refrigerio que consistía en un tamal, pollo con mole, arroz, unas tortillas y un vaso desechable con refresco. Gloria, como otras mujeres, algunos jóvenes y ancianos de esa caravana del PRD que hizo una parada, hacía cola, esperaba ansiosa, en una fila, el alimento para ella y sus dos hijos.

Una hora antes Gloria, beneficiaria de una de las ayudas que da el gobierno de la ciudad a la gente más pobre, estaba en la plaza de la República donde se ubica el monumento a la Revolución; era una de las miles que fueron llevadas en camiones y micros a cumplir con uno de los compromisos que adquieren los beneficiarios de los apoyos económicos del gobierno del PRD que reciben ancianos, madres solteras y desempleados, asistir a las marchas y manifestaciones del “partido”.

Gloria, mientras consume uno de esos platos desechables con al refrigerio que les mandó el diputado Alejandro Sánchez Camacho, narra que tuvo que pedir permiso de su trabajo de mesera en un tianguis, a su lado sus dos pequeños se divierten en los juegos de ese jardín sobre calzada de Tlalpan.

El grupo de acarreados de Gloria forma parte de la clientela política del PRD. Los autobuses portaban un anuncio en el que se leía: “Informe del diputado Alejandro Sánchez Camacho”, quien es vocero de la fracción parlamentaria de ese partido en la Asamblea Legislativa.

Foto de los acarreados. Peródico La Jornada

Gloria, como otros de los beneficiarios de las ayudas del gobierno de Ebrard, fueron trasladados con engaños a la plaza de la República. Inicialmente se les había dicho que tenían que estar en el informe del diputado, quien como vocero de su fracción, hizo una declaración, un día antes de la manifestación del Monumento a la Revolución del Distrito Federal, de que el PRI no tiene ninguna posibilidad de triunfo en la capital, ni con Beatriz Paredes como candidata, en el 2012.

Sánchez Camacho es diputado por uno de los distritos con más pobres en el sur de la ciudad de México. Es miembro de la tribu regenteada por el matrimonio del profesor René Bejarano y Dolores Padierna, de la que también forma parte la familia de Martí Batres, eventual candidato de esa tribu al gobierno del Distrito Federal.

Batres es quien controla la política asistencial en el DF. A Sánchez Camacho se le conoce por su estilo impulsivo y violento. Le temen hasta sus propios compañeros de tribu. Le dicen, entre sus cercanos, el “pequeño Stalin”.

Gloria no sabía ni a que iba, la llevan y ya, no discute; sí, sí, les dice, porque si se queja se arriesga a que le quiten una ayuda que no supera los mil pesos mensuales y apenas le alcanza para pagar un cuarto en una colonia suburbana.

La familia Bejarano-Padierna organizó con sus cuadros de líderes con poder sobre los pobres en casi todas las delegaciones del DF, la manifestación del sábado 6 de agosto para postular como su candidato al expriista Manuel López Obrador, dirigente del PRI en Tabasco durante el gobierno de otro expriista Enrique González Pedrero.

En la tribuna montada en el monumento levantado en memoria de la Revolución Mexicana, de la que ni en el PRD se acuerdan, Bejarano lanza el desafío a Ebrard. Le enseña su musculatura de acarreados de las tribus denominadas Izquierda Democrática Nacional (IDN) y el Movimiento Nacional por la Esperanza (MNE). Ratifican su apoyo  incondicional a López Obrador como candidato presidencial del Partido de la Revolución Democrática (PRD).

Bejarano, al que se le grabó en un video recibiendo fajos  de billetes de las manos del “empresario” Carlos Ahumada, como parte de pagos convenidos para asegurarle contratos al empresario argentino, ahora es un resucitado en la política de la que nunca se fue, a través de su esposa Dolores, continuó operando grupos que han sido beneficiados con vivienda, ayudas, empleos; apoyos que alcanzan a reporteros de agencias informativas, estaciones de radio y periódicos a través de una desaparecida organización llamada “Fraternidad de Reporteros”. Son pocos los reporteros de algunos medios que en sus notas le recuerdan a Bejarano su pasado como el “señor de las ligas”.

Cuando Manuel Oropeza, presidente del PRD en la capital, por obra y gracia del “señor de las ligas”, preguntó a esa masa reunida en el monumento a la Revolución si estaban de acuerdo en que López Obrador, fuese el candidato a la presidencia,  se escuchó un Sííí entre los miles de acarreados. Gloria dice que lo gritó con más fuerza para que lo escuchara su jefe de grupo; asegura que los líderes locales las instruyeron a decir ese  “de aguevo”. No conoce a López Obrador ni sabe quién es.

Más triste que esta realidad…

En su discurso, Bejarano se ufanó de estar vivo otra vez en la política y de haber superado su episodio con Carlos Ahumada y sus videos en la que aparecieron otros dirigentes perredistas recibiendo dinero del empresario. El profe se hizo famoso porque no dejó ni las ligas de los fajos de los billetes en el video que transmitió el payaso Brozo (Víctor Trujillo), por canal Cuatro de TELEVISA, en su programa “El cristal con que se mira”.

René Bejarano, el vídeo del escándalo


Bejarano dice que está totalmente recuperado de ese episodio, pero no regresó ni las ligas.
Entrevistado por reporteros, Bejarano le mandó un mensaje a Ebrard: “sería un suicidio ir divididos”. Lo que significa que el actual jefe de gobierno del DF debe abdicar. Ebrard está condenado por una doctrina cultivada desde el desaparecido PC, el feroz estalinismo.

Según el profesor estarían dispuestos a dar su apoyo a una propuesta de unidad, pero sólo si fuera la de Andrés Manuel López Obrador.

Bejarano y Padierna no dejarán que pase Ebrard, lo tienen vetado, odian a los chuchos: Ortega y Zambrano. La manifestación del monumento a la Revolución apenas es un aviso. La pareja infernal está dispuesta a todo para evitar que Ebrard sea el candidato de la llamada “izquierda mexicana”, con una historia de discordias y divisiones desde que en 1919 se fundó en México el Partido Comunista Mexicana, como parte del movimiento comunista internacional alentado desde Moscú.

Desde entonces la izquierda ha vivido etapas de constantes persecuciones y purgas. Uno de los que más las sufrió fue el escritor José Revueltas. Otros comunistas ya ni se acuerdan de que lo fueron, uno que otro anda por ahí, Gerardo Unzueta, Arnoldo Martínez Verdugo, otros murieron en la amargura, un comunista que se caracterizaba por su estilo bilioso contra los priista, terminó casándose con una priista. Cuando la caída del muro de Berlín, se acabaron los comunistas mexicanos y se fueron al PRD.
El dirigente de la expresión Unidad y Renovación del PRD, Armando Quintero Martínez, y funcionario del gobierno de Ebrard, censura las campañas adelantadas de sus compañeros de partido. Todos quieren una posición.
El senador Carlos Navarrete, de plano manda encuestadoras a obligar a vecinos de colonias de Coyoacán a firmar cartas de apoyo a su propuesta de reforma política. “No me sigas… ¡vamos juntos!, dice el lema de su precampaña. Quintero, que terminará aliándose con el Peje, critica el “derroche desmedido de publicidad” en que están incurriendo algunos militantes del PRD aprovechando su posición de funcionarios o legisladores.

Quintero sabe que su partido se desbarranca, que la multicitada unidad no se llevará a cabo. La guerra fue declarada por López Obrador a través de sus marionetas de la llamada Izquierda Democrática Nacional y Movimiento Nacional por la Esperanza. Esos, sus perros de ataque, morderán a Ebrard hasta que ceda y tienen la fuerza de acarreos en Coyoacán, Xochimilco, Milpa Alta, Azcapotzalco, Cuauhtémoc, Tlalpan y sobre todo en Iztapalapa.

Quintero que dice controlar los microbuseros de la capital como titular de Vialidad y Transportes del gobierno del DF, convocó a una reunión urgente entre el jefe de Gobierno, la dirigencia del partido en el Distrito Federal y los representantes de las tribus para llegar a pactos de unidad, pero eso ya es un sueño, las tribus están dispuestas a que corra la sangre.

Cercanos a Ebrard calculan que tarde o temprano cederá el paso al Peje, le tienen preparada una campaña negra y no lo dejarán en paz las hordas de Bejarano-Padierna que controlan, a través de Martí Batres Rosa Isela Rodríguez, los beneficiarios de vivienda, ayudas en dinero o en especie, tianguis, promesas y más promesas, como le hacía el PRI, pero las tribus con violencia.

Los rezagos clandestinos…

Existe en México otra Izquierda todavía marxista, partidos políticos clandestinos radicales en contra del supremo gobierno, quienes pretenden el poder político por la vía armada, con la convicción de construir un régimen democrático–socialista o democrático–comunista, de acuerdo a las tendencias y grupos que se sostienen en esta racionalidad.

La triste realidad es que para que en México se imponga la anhelada social democracia, con líderes verdaderos, ilustrados, éticos, con ideología y valores,  y no líderes “morales” e inmorales como los actuales,  tendrá que pasar mucho tiempo durante el cual las nuevas generaciones de mexicanos sufran desde niños las incongruencias e injusticias del actual sistema fascista, y sufran la miseria y el hambre al que nos está llevando este neo liberalismo; espero que todo esto hará que nazca en estas nuevas generaciones la dignidad y el verdadero sentido del ser humano.

Margot Carrasquilla Múnera

29/10/2011

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